El hígado es el único órgano capaz de regenerarse: tras la cirugía recupera gran parte de su tamaño y función en pocas semanas. Le opera un equipo especializado, con un plan diseñado para su caso.
Antes de la cirugía
PrehabilitaciónCaminar 30–60 min al día y abandono completo de alcohol y tabaco desde el diagnóstico.
NutriciónDieta rica en proteínas. Si ha perdido peso, se valorarán suplementos.
AyunoSin sólidos desde 6 h antes; líquidos claros hasta 2 h antes.
MedicaciónComunique toda su medicación, sobre todo anticoagulantes y productos de herbolario, que deberá suspender.
PruebasPuede requerir pruebas adicionales. Acuda a todas las citas programadas.
El día de la cirugía
AnestesiaGeneral con monitorización avanzada y control específico de líquidos durante la resección.
TécnicaSegún el caso, vía laparoscópica, robótica o abierta. Su cirujano le explicará la opción prevista.
DuraciónMuy variable: habitualmente entre 2 y 5 horas.
Al despertarPrimeras horas en unidad de vigilancia. Puede llevar drenaje abdominal y sonda urinaria.
Después de la cirugía
VigilanciaSe controlan analíticas de función hepática. Cierta alteración transitoria es normal y se normaliza sola.
MovilizaciónSentarse y primeros pasos en 24 h. Fisioterapia respiratoria con inspirómetro varias veces al día.
CansancioLa fatiga es el síntoma más frecuente y puede durar 4–8 semanas mientras el hígado se regenera. Es esperable.
ActividadCamine a diario aumentando distancia. Sin cargas ni ejercicio intenso 4–6 semanas.
⚠ Cuándo consultar de inmediato
Acuda a urgencias o contacte con su equipo si presenta:
Fiebre de 38 °C o más
Dolor que no cede con la medicación pautada
Vómitos persistentes o incapacidad para tolerar líquidos
Herida enrojecida, caliente, con supuración o que se abre
Dificultad para respirar o dolor torácico
Ausencia de gases o deposiciones con distensión abdominal