Es una cirugía compleja que se realiza solo en equipos con experiencia y alta especialización, como el suyo. Cada fase está planificada y vigilada por cirujanos, anestesistas, enfermería y nutrición. No estará solo en ningún momento.
Antes de la cirugía
PrehabilitaciónCirugía mayor: caminar a diario, ejercicios respiratorios, abandono total de tabaco y alcohol y optimización nutricional.
NutriciónEs frecuente llegar con pérdida de peso. Se pautan suplementos hiperproteicos las semanas previas si hace falta.
IctericiaSi tiene la piel amarilla, puede ser necesario colocar antes una prótesis biliar por endoscopia.
AyunoSin sólidos desde 6 h antes; líquidos claros hasta 2 h antes.
MedicaciónRevisión completa de su medicación, con instrucciones por escrito.
El día de la cirugía
AlcanceSe extirpan cabeza del páncreas, duodeno, vía biliar y vesícula, y se reconstruye el tránsito con tres conexiones.
TécnicaVía abierta o robótica según el caso. Su cirujano le explicará la opción prevista.
DuraciónEntre 5 y 8 horas habitualmente.
Después24–48 h en cuidados intermedios o intensivos para vigilancia estrecha. Es lo previsto, no una complicación.
Después de la cirugía
RecuperaciónMás lenta que en otras cirugías. Cada día se retiran progresivamente sondas, drenajes y vías.
DietaCantidades pequeñas y frecuentes (5–6 tomas/día). La sensación de plenitud precoz es habitual los primeros meses.
EnzimasEs frecuente necesitar cápsulas de enzimas con las comidas si hay heces grasientas o pérdida de peso.
ÁnimoLa recuperación completa puede llevar 2–3 meses. Pedir apoyo (nutrición, psicooncología) forma parte del tratamiento.
⚠ Cuándo consultar de inmediato
Acuda a urgencias o contacte con su equipo si presenta:
Fiebre de 38 °C o más
Dolor que no cede con la medicación pautada
Vómitos persistentes o incapacidad para tolerar líquidos
Herida enrojecida, caliente, con supuración o que se abre
Dificultad para respirar o dolor torácico
Ausencia de gases o deposiciones con distensión abdominal